BITÁCORA 01 — ARCHIVO NO AUTORIZADO
Autor: E. Rhal, reportero independiente
Ubicación: Perímetro externo del Patio Esmeralda
Estado: Registro incompleto / transmisión inestable
No debería estar aquí.
El acceso al Patio Esmeralda está restringido a prelados y altas magas. Eso lo sabe cualquiera. Pero también cualquiera sabe que cuando las campanas suenan todas a la vez… algo está mal.
Y hoy… no dejaron de sonar.
No hay multitudes. No hay ceremonias. Solo silencio.
El tipo de silencio que no pertenece a un lugar vivo.
Desde donde me encuentro —una de las terrazas exteriores, fuera del alcance de los guardianes— puedo ver la Fuente. No debería poder verla tan claramente. Siempre hay luz, reflejos, movimiento…
Hoy no.
Hoy el agua no brilla.
Se arrastra.
Negra.
No es un cambio de color normal. No es influencia de ninguna Casa. Esto… no responde a nada que haya visto antes en reportes, ni en archivos antiguos.
Las magas ya están reunidas.
Puedo distinguir túnicas doradas, azules, rojas… incluso sombras más densas que apenas parecen humanas. No hay gritos, pero tampoco hay calma. Se mueven poco, como si cualquier acción pudiera empeorar algo que aún no comprenden.
No es una reunión.
Es vigilancia.
Algo está siendo observado.
Algo que no debería cambiar… está cambiando.
Las baldosas.
No lo vi venir.
Una grieta atravesó el perímetro central del patio. No fue explosiva. Fue… lenta. Como si la piedra cediera por voluntad propia.
Y de esa grieta…
salió algo.
No tengo palabras técnicas para describirlo. No encaja con ninguna criatura catalogada por las Casas. No responde a invocación conocida. No es bestia, ni espectro, ni constructo.
Es Caos.
Puro.
Las magas reaccionaron, pero no como esperaba.
No hubo despliegue inmediato de poder.
Hubo duda.
Y eso… es peor.
Algunos conjuros fallaron. Otros se deshicieron antes de impactar. Vi energía disiparse en el aire como si la Fuente… no quisiera sostenerla.
La Fuente no está respondiendo.
Eso es lo que está pasando.
No sé cuánto tiempo pasó después.
Minutos. Tal vez segundos.
Todo se volvió confuso.
Pero entonces ocurrió algo que no puedo ignorar.
Ni explicar.
Entre el caos, lejos del círculo de magas… alguien más estaba ahí.
Una civil.
Joven. Sin insignias. Sin vínculo visible con ninguna Casa.
La vi recoger algo del suelo.
Un libro .
No tenía sello.
Repito:
no tenía sello de Casa.
Eso no debería existir.
La activó.
Sin protocolo. Sin formación. Sin autorización.
Y respondió.
La magia respondió.
Un ente cristalino emergió frente a ella. No era invocación estándar. No tenía firma elemental clara. Era… puro flujo esmeralda condensado.
Y funcionó.
La criatura del Caos fue destruida.
En un solo golpe.
Las magas lo vieron.
Todas.
Y en ese momento… dejaron de mirar la Fuente.
Lo miraron a él.
No sé qué significa esto.
Pero lo entiendo lo suficiente para decirlo claramente:
El equilibrio ya no está siendo controlado exclusivamente por las Casas.
Algo más está interviniendo.
O alguien.
La transmisión se está volviendo inestable.
Las grietas aumentan.
El agua—
No es negra.
Está cambiando otra vez.
Pero no reconozco ese color.
Si este registro llega a alguien—
No es un fallo.
No es un incidente aislado.
Esto es el inicio de algo más grande.
Fin de registro.
Publicada el: mayo 14, 2026, por: Santiago Castañeda Barrón